¿Es lo mismo servicios esenciales que servicios mínimos?

El servicio mínimo es aquel encaminado al mantenimiento de un servicio esencial para la comunidad. Se trata de una institución que limita el derecho de huelga en la frontera con otros derechos que pueden verse comprometidos en el ejercicio de aquel. Estos derechos fronterizos no están tasados en nuestro ordenamiento, si bien la jurisprudencia constitucional ha ejemplificado con: circulación ferroviaria y aérea por el territorio nacional, servicio de recogida de residuos, servicios sanitarios etc. -.

Esa limitación parte del tenor literal del 28.2 CE cuando establece la obligación establecer “garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.” Este último término, que ha tenido una interpretación legal convulsa, debe entenderse no como sinónimo de servicio público si no como servicio esencial. Así el art. 10.2 DLRT realiza esta distinción cuando establece ”servicios públicos o de reconocida e inaplazable necesidad (…) especial gravedad”. Así, la esencialidad debe entenderse por aquellos servicios que hacen posible a los usuarios el ejercicio de los derechos y libertades básicas [SAN 6 de junio de 1980] y “actividades industriales o mercantiles de las que derivan prestaciones vitales o necesarias para la vida de la comunidad».” [STC 26/81]. Puntualizando sobre la limitación de la que se trataba más arriba, la STC 11/81 estableció la prioridad respecto al derecho de huelga del derecho de la comunidad a las prestaciones vitales.

Los servicios mínimos, pues, son aquellas actividades encaminadas al mantenimiento de estos servicios esenciales que protegen a derechos constitucionalmente protegidos en la medida en que, de no mantenerse a ciertos niveles, estos perderían su espíritu o su razón de ser.

Por otra parte, para proteger otros derechos fronterizos como los de la propiedad o la libertad de empresa, el RLRT en su artículo 6.7 hace referencia a ciertos servicios de seguridad en las personas y las cosas, de mantenimiento de maquinaria, instalaciones, etc. o cualquier atención que fuese precisa para la reanudación posterior de las tareas; debiendo el comité de huelga ser garante de su observancia.

Por último, el último inciso de ese RLRT de 6.7 ha sido declarado inconstitucional en la medida en la que otorga al empleador unilateralmente la capacidad de designar los trabajadores encargados de los servicios de mantenimiento.